Quiérete mucho

Tú, tú eres lo más importante y cuando aprendas a verlo todo cobrará sentido.

Si tú eres el tronco de ese árbol lleno de personas, de experiencias, de aprendizaje y no estás fuerte, nada puede sostenerse sobre ti. Hay tantas circustancias donde nos dejamos llevar, nos dejamos vivir sin ser apenas conscientes; como si nos arrastrasen por una corriente a la deriva.

Llega esa oportunidad, cuando estás en calma viene a tu mente un momento de lucidez en el que te dice que pares, que mires tu día a día con perspectiva, que enfoques tu camino y que te cuides, que cuides ese templo de tu alma que es tu cuerpo.

Sin saber porqué, esa vez decides escucharle, escucharte y parar. Detener la corriente para ser consciente de cada paso. Centrarte en el momento que vives, en eso tan habitual que llega a ser prácticamente automático. Sientes que tu pecho expande, has que tienes más capacidad para respirar y el aire entra en tus pulmones con tanta fuerza que se transforma en energía para hacer cualquier cosa que te propongas.

Eres fuerte y valiente. Quiérete bien, quiérete mucho.

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4 opiniones en “Quiérete mucho”

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